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Resiliencia ante el COVID-19

¿Qué hacer para que mi desarrollo inmobiliario o mi empresa sobreviva al Covid-19?

La economía mundial se encuentra prácticamente paralizada a consecuencia del Coronavirus, o Covid-19, y desde China, hasta occidente el impacto virulento luce amenazador para más del 80 por ciento de las empresas, principalmente del sector micro, pequeña y mediana.  En el sector inmobiliario no es la excepción.

En medio de esta situación histórica para la humanidad, se encuentra la disyuntiva sobre la supervivencia económica de las empresas, y si usted, es un inversionista inmobiliario, o un empresario de cualquier ámbito es casi un hecho que la pregunta ronda en su mente de forma por demás obsesiva.

¿Qué hacer para salvar mi empresa?

Algunos expertos establecen una serie de tiempos para poder observar una recuperación económica, que signifique una vuelta a la normalidad. Podemos resumir esta expectativa de la siguiente manera: Respuesta, Recuperación y Prosperidad.

En primera instancia tenemos la acción de respuesta como la acción que hoy enfrentan empresas como la suya, peleando por sobrevivir. Posteriormente tendremos la Recuperación, que será el periodo de aprendizaje y adaptación de las empresas. Y, por último, tenemos la Prosperidad, que es la ansiada “vuelta a la normalidad” o a una nueva normalidad.

Esto claro, si la violencia de contagio del virus logra ser detenida, según la expectativa, antes de la segunda mitad del 2020, o al menos, aminorada.

Ya entrando en materia, podemos hacer algunas observaciones, que, aunque pudieran sonar lógicas para todo buen entendedor de los negocios, el prestar especial atención a estas medidas, en esta atípica condición, pueden no solo salvar sus inversiones, sino acelerar la curva de aprendizaje y adaptación al entorno mundial.

A continuación, enlistamos las más relevantes:

1.- Analice y entienda los riesgos financieros de sus clientes, socios, proveedores de insumos clave, en especial si cuenta con ellos fuera del país. Documentos como cartas de crédito que avalen a los terceros, son un buen termómetro para analizar riesgos.

2.- Un inventario sano y bien administrado, será pieza clave de la “resistencia” y subsistencia en el mercado de su bien.

3.- Haga un alto y examine si sus fuentes de financiamiento deben cambiar. Recuerde que un detalle no analizado puede jugar en su contra en estos momentos. Evite endeudamientos que puedan llevar a una eventual quiebra, y tenga certeza del flujo que requerirá y por cuánto tiempo.

4.- Cuidado con los costos variables, pudiera estar teniendo pérdidas y ni siquiera haberse dado cuenta. Revise cada uno de estos conceptos.

5.- Renegocíe deudas, no espere a que la “buena voluntad” apiade el corazón de sus acreedores, desde lo más básico como luz, agua, teléfono y otros servicios. Busque uno a uno conseguir más tiempo para pagar las cuentas pendientes.

6.- ¿Tenía proyecto en puerta?, evalúe si es buen momento para salir o no según lo planeado. Si tenía todo listo para salir al mercado, haga un alto, respire profundamente y analice, si le conviene salir o retrasar su proyecto.

7.- Blinde sus convenios de construcción, asegure la proveeduría de los insumos suficientes para que su avance no se vea mermado, en especial, ante una eventual escasez de insumos, y con ello, encarecimiento de material.

8.- Vigile sus cobranzas. Todos piensan en este momento en postergar sus pagos. Nuestros clientes no son la excepción. Clasifíquelos, sepa con quienes puede contar en puntualidad y quienes no. Y adelántese a los tiempos probables de cobro. Esto le evitará sorpresas como una cuenta por cobrar en la que se confiaba y era vital para su proyecto.

9.- Páguele a sus clientes. Si, pudiera sonar contradictorio, pero si usted otorga descuentos por pronto pago a sus clientes, entonces asegurará flujo de efectivo en sus manos, con lo que podrá operar. Prácticamente es pagarle a sus clientes por pagar en corto plazo.

10.- Explore otras líneas para su empresa. Si su cobertura era solo nacional, ahora piense en lo local, e incluso lo regional para abrir mercado. Es un grave error, esperanzarse a lo de siempre en este tiempo.

11.- Analice otros insumos que puedan significarle reducir gastos. Esto sin que su producto pierda la calidad ya identificada por el cliente.

12.- No descuide las finanzas. Pago justo y adecuado por insumos, y cobro justo y adecuado por ventas. Supervíselas.

13.- Atento a oportunidades. Sin que usted lo sepa, un proveedor suyo puede estar experimentando problemas para cumplir con el pedido que usted ha solicitado, por falta de liquidez u otro aspecto. Ofrezca la sociedad o participación en la empresa si está en sus posibilidades. Esto le permitirá asegurar insumos vitales, y convertirse en su propio proveedor.

14.- Acérquese con su seguro, pues varias empresas aseguradoras han abierto una excepción especial por pandemias y epidemias. Asegúrese de tener este elemento a favor.

Si bien, no son todos los ejemplos de recomendaciones que se pueden considerar, pues cada negocio tiene señas particulares, nuestra recomendación general es la de no dejar ni un cabo suelto, sea cual sea el negocio que usted tenga.

Con estos sencillos puntos a observar, evite usted la pérdida de su patrimonio, que tanto esfuerzo le ha tomado construir.

**La nota generada a sido una recopilación de diferentes puntos de opinion de empresas especialistas en economía, gestión de riesgos y consultoras.

(Fuentes: Deloitte, Ernest Young y Uno Consulting.)

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