AÑO NUEVO Y PROYECTO NUEVO; ¡2022 EL DE LAS GRANDES EXPECTATIVAS!

Solemos escuchar con cierta frecuencia, cada que termina un año y empieza uno nuevo; Año Nuevo, Vida Nueva. Parece que leemos una receta ya bien conocida, en la que no hacemos sino otra cosa que esperar que así sea.

Pero este 2022 es diferente a los dos últimos años. La palabra: pandemia, llegó para sucumbir y terminar con las esperanzas ordinarias de muchos proyectos construidos a la vieja usanza.

El concepto “reactivación” cobra un especial empuje en este nuevo panorama en el que la resilencia se convierte en el agente clave. Los proyectos que llegan con la llamada “nueva normalidad” viene con un fuerte dejo de adaptación; nuevos conceptos en donde la improvisación y la adivinación deben quedar desterrados de forma permanente.

Cuando la publicidad y la experiencia real en la interacción con la empresa tienen una correlación otorgamos valor a la marca. Observamos un efecto idéntico, pero inverso, cuando la publicidad y la realidad no concuerdan, por no se lograrse esa correlación con la experiencia real, “erosionando” el potencial de la firma.

A continuación, te compartimos 5 puntos a considerar al momento de generar contenido publicitario:
 

1. Ultra Honestidad

No mentir es fundamental. Hace algunas décadas, los publicistas podían salirse con la suya y atribuirles cualidades casi fantásticas a sus productos para hacerlos parecer mejores de lo que en realidad son. Algunas veces, incluso, atentando en contra de la salud de los consumidores.

Hoy día el impacto mediático por emplear publicidad engañosa puede ser catastrófica para la reputación de una empresa en cuestión de horas y a escala mundial. Aprovecha la oportunidad de hacer un autoanálisis para conocer tus principales fortalezas como negocio y construir una estrategia en función de aquello que se domina y que te hace diferente y mejor.
 

2. Define tu lenguaje; estilo y corrección

¿Alguna vez escuchaste aquellos comerciales que pasaban entre las telenovelas en las décadas de los 80’s y anteriores? Aquella técnica empleaba voces atractivas que se convertían poco a poco en sonidos familiares en la percepción de la gente. Aunado a ello la saturación o “bombardeo” de esos anuncios se encargaban de “programar” a las personas para colocar cualquier marca en el “Top of mind”.

Esa era afortunadamente está muerta y enterrada desde hace mucho. Hoy la gente interactúa en múltiples plataformas digitales, en las cuales, la publicidad impacta al consumidor mediante cálculos perfectamente bien diseñados sobre gustos, comportamientos, horarios de interacción, en fin, todo se mide ahora mediante los llamados “algoritmos”, cada vez más sofisticados y precisos para obtener algún tipo de respuesta por parte del consumidor.

Es muy importante definir a los distintos tipos de “Buyer persona” o tribus hacia los que necesitas dirigirte y comunicarte de acuerdo a esos estilos, intensidad y preferencias, o de lo contrario tu mensaje podrá percibirse acartonado, falso y no generará engagement.
 

3. Congruencia

Lo que se dice se hace, los valores de una empresa son los cimientos sobre los cuales su visión será ejecutada para alcanzar los fines de la misma. Partiendo de éste punto, debemos entender que el mercado asocia marcas, con una serie de atributos que tienden a ser fijos o que requieren de mucho tiempo para evolucionar y pasar a un nuevo esquema de valores en el subconsciente de las personas.

¿Recuerdas cuando Japón era sinónimo de mala calidad y poca fiabilidad en la producción de automóviles? No fue sino hasta la década de los 90´s y hasta inicios del siglo XXI que seste paradigma cambió de tal manera que ahora los japoneses son los líderes mundiales en percepción de calidad y relación valor/precio.

De la misma manera que éste cambió tardaría años en gestarse mediante muchos esfuerzos por generar confianza y ganarse una reputación en el mercado, es importante que al momento de plantear una campaña dentro de tu empresa, toda la organización la conozca y la refleje en todos los niveles de su estructura, haciendo que el cliente pueda ver una relación directa entre lo que se comunica y su experiencia con la marca.
 

4. Todos venden, y cualquiera vende

¿Recuerdas alguna vez en la que dejaste de adquirir un producto porque alguna persona de la empresa distinta al personal de ventas te generó una mala experiencia? ¿Alguna vez pasaste de largo un comercio por no encontrar un lugar en donde estacionar? ¿Alguna vez perdiste el interés en ser contactado para ser asesorado en la compra de una casa porque no te tomaron la llamada?

Todos los elementos humanos y no humanos con los que los clientes tienen contacto pueden ser un motivador o un obstáculo para la venta. Nuestra recomendación es elaborar un protocolo de identidad visual, atención e imagen, en donde de manera periódica se evalúe a profundidad el cumplimiento de los estándares de la empresa con el fin de detectar oportunamente cualquier desviación y así garantizar que cuando el cliente entre en contacto con el corporativo lo haga en un ambiente controlado, armónico y que en general, cada eslabón de la organización proyecte una sensación positiva que favorezca el desplazamiento del producto.

5. Promesa y cumplimiento

La entrega se vuelve fundamental es el momento clave en el que se confrontan las expectativas y la realidad. Es posible realizar un proceso comercial impecable y una campaña promocional perfecta y así lograr una venta que consideramos ya en la bolsa, sin embargo, si nuestro cliente potencial detecta cualidades inferiores o percibe aspectos de menor valor a lo que se le prometió al momento de recibir el producto, definitivamente perderás toda posibilidad de generar nuevas ventas a través de referidos, e invariablemente mermará en la capacidad de la empresa para generar nuevas ventas en el futuro.