1 0

¿Eres desarrollador o solo un generador de productos inmobiliarios?

En la última década la etiqueta de “desarrollador inmobiliario” se arraigó en el vocabulario general de quienes laboramos activamente en el sector de la construcción, por no decir que se puso de moda.

Antes de empezar a “desmembrar” el término hay que decir, que todos los que diseñan o construyen un producto vinculado a los bienes raíces, ya sea para vender o rentar, son generadores de productos inmobiliarios.

¿Pero quiénes son los generadores de propiedades inmobiliarias?

Un ejemplo son los arquitectos o los ingenieros, que fabrican y diseñan desde una casa o una serie de ellas, hasta grandes constructoras, que operan mediante fondos de inversión y erigen centros comerciales o grandes complejos departamentales.

Sin más rodeos, todos los desarrolladores iniciaron como constructores o generadores de oferta, para, posteriormente dar el salto a convertirse en desarrolladores.

¿A qué nos referimos cuando decimos, “desarrollador inmobiliario”?

Básicamente es una empresa o un conjunto de asociados que generan un producto inmobiliario, y su característica estriaba en la forma de administración del negocio, así como en su política de transparencia en el manejo de activos e inversiones.

Podemos catalogarlo de la siguiente forma: Es la profesionalización del sector. Partiendo además de que dentro del desarrollo inmobiliario existen muchos factores y variables que, en su mayoría, no son tomados en cuenta por los generadores de productos de bien raíz.

Un ejemplo de ello es el mercado al que se dirige. O la segmentación en la que se enfoca el producto. Esto desde el punto de vista de comercialización.

Otro ejemplo se basa en la idea de que el punto de partida del proyecto se tome en cuenta como un negocio financiero, por lo tanto, la esquematización del producto se realiza desde cinco grandes vértices que compartimos a continuación;

 

Dentro de la industria del desarrollo inmobiliario existen infinidad de actividades. Lo que se presenta es una referencia general de los puntos a considerar.

 

Si partimos de una estructura administrativa, podemos establecer que un desarrollo inmobiliario es organizado mediante un “esqueleto integral”, financieramente inteligente. Si generas proyectos o propiedades y no cuentas dentro de tu organización con una estructura clara, con pasos metodológicos y bien planeados, que consideren los factores clave, entonces aún no puedes denominarte a ti mismo, como desarrollador inmobiliario.

Limitarse a que el proyecto o producto inmobiliario genere un gran retorno financiero, ya no es suficiente, aunque ese es un tema de estudio, que amerita un artículo por separado.

Hoy el mensaje claro se basa en la gestión, impulsar proyectos como desarrollador inmobiliario integral o mantenerse en la “línea” de los empíricos que son meros generadores de productos de obra.

Son tiempos que demandan el replanteamiento de lo que estamos haciendo, con el afán de entregar mejores productos a nuestros clientes. Más exitosos, más eficientes, más inteligentes, pero, sobre todo, más acordes a las necesidades del mercado.

El mercado contemporáneo es, además, altamente exigente en cuanto a gustos particularizados. Y la única forma de alcanzar el gusto del cliente es a través de la integración de todas las partes, la integración de todos los cabos, las variables en un solo TODO.

Si tienes alguna duda o comentario, estamos a tus ordenes para orientarte.

Autor: Cristian Canto Fundador & CEO de Uno Consulting.
Una firma especializada en la consultoría del sector inmobiliario, con más de un millón de metros cuadrados asesorados.
Photo by Ivan Bandura on Unsplash

Entradas Relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *